Comunidades en Movimiento y Ligas Atléticas Policiales:proyectos que cambian vidas en Costa Rica

Comunidades en Movimiento y Ligas Atléticas Policiales:proyectos que cambian vidas en Costa Rica

En barrios donde la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades han marcado generaciones, el sonido de un balón rodando o una carrera en la pista pueden significar mucho más que un simple juego. En Costa Rica, dos iniciativas han logrado abrir espacios seguros para niños y jóvenes, donde además de aprender a jugar, aprenden a confiar, a respetar y a soñar.

Cuando el deporte se convierte en refugio

En comunidades donde las tardes suelen estar marcadas por el silencio de calles vacías o el eco de problemas sociales, estos proyectos han puesto una alternativa en manos de cientos de niños y jóvenes: el deporte como herramienta de transformación y esperanza.

En esos campos comunales y canchas improvisadas, no solo se juegan partidos. Se construyen amistades, se levantan autoestima y se enseña que se puede vivir diferente.

Comunidades en Movimiento: Campeones para la Vida

Este programa, impulsado por ICODER, Solidaridad Olímpica y respaldado por el Comité Olímpico Nacional, ha beneficiado a las niñas y los niños y adolescentes en Puntarenas. A través de 64 escuelas deportivas en los 13 cantones de la provincia, no solo se enseña a patear una pelota o a celebrar un gol; se educa en valores.

Los 120 facilitadores capacitados no son solo entrenadores. Se han convertido en confidentes, guías y ejemplos dentro de comunidades donde las figuras positivas suelen escasear.

Además de mejorar habilidades deportivas, se refuerza la autoestima, se brindan espacios seguros y se trabaja en la convivencia, en una provincia históricamente golpeada por carencias y violencia.

Ligas Atléticas Policiales: policías que salvan a través del deporte

Mientras tanto, desde la Fuerza Pública, las Ligas Atléticas Policiales (LAP) han construido un puente entre oficiales y comunidades vulnerables. En lugares como Pavas, Limón, Desamparados y Puntarenas, los jóvenes entre 12 y 19 años entrenan fútbol, atletismo, natación o boxeo bajo la guía de policías certificados como entrenadores.

Las cifras confirman el cambio: el 60 % de los participantes reconoce sentirse seguro en las ligas, y el 53 % ha mejorado su rendimiento académico desde que ingresó al proyecto. Pero más allá de los números, lo importante son las historias de jóvenes que han evitado caer en drogas, pandillas o abandono escolar gracias a una pelota, unos tenis y alguien que los escucha.

Donde el deporte también abraza

Más allá de los goles, carreras o guantes de boxeo, Comunidades en Movimiento y las Ligas Atléticas Policiales son mucho más que proyectos deportivos. Son refugios en medio de entornos difíciles, escuelas de vida donde se enseña que se puede soñar en grande, aunque la cancha sea de tierra y las graderías sean piedras.

Gracias al compromiso de ICODER, Solidaridad Olímpica, el Comité Olímpico Nacional y la Fuerza Pública, cientos de niños y jóvenes han encontrado en estos espacios no solo una actividad para sus tardes, sino un motivo para creer que su futuro puede ser distinto.

Escrito por Carlos Carranza López

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